domingo, 29 de enero de 2012

End


Cruzó el corredor. Llegó a la habitación donde lo estaban esperando. Entró y tomó asiento sin mediar palabra. ¿Qué tal?-dijo una vez acomodado-¿Hace mucho que me esperan? No,tranquilo-contestó el más bajito- sólo un par de minutos. ¿Usted cómo lo lleva?-preguntó-. Muy bien, realmente estoy más tranquilo de lo que imaginaba-contestó él con voz temblorosa-. Estaba nervioso, su corazón bombeaba a gran velocidad una mezcla de duda, ansiedad y temor. Siempre había sido él quien tenía el control. ¡Toda la gente a la que había dirigido por un nuevo sendero... y ahora era él a quien dirigían! ¿Está preparado
para emprender el viaje?-preguntó el otro-. Apenas asintió, tembloroso, comenzó a notar cómo 21 gramos de su cuerpo desaparecían mientras un frío líquido inundaba sus venas indicándole el camino.

The Bitter End


-Por favor sea breve-dijo mientras ocupaba su puesto. No quería tiempo, no quería la posibilidad de encontrar la frase perfecta que todos recordarían. Prefería que se le recordara por lo que había hecho. Por ser fiel a una idea. Por liderar a una nación hacia su idea de perfección y renunciar a un poder que no buscaba. Por oponerse a tergiversaciones y tergiversadores. Por luchar por los demás.

 Se oyó al que fuera su mano derecha: Carguen. Apunten. Fuego



Cousins


 Te odio. Odio que te pases de listo. Odio que digas ‘Soy Comunista’mientras te calas una gorra de raper que pone NY. Odio que hagas eventos de las cadenas de e-mails. Odio que seas un ateo supersticioso. Odio que critiques lo que hace ZP y lo que no hace. Odio, que lo aplaudas. Odio que apoyes los eventos anti-políticos hechos por subnormales que hablan sin saber y sin querer saber. Odio que los odies. Odio la forma en que tragas lo que te dicen los medios de comunicación y que nunca es la verdad. Odio la forma en que te impregnas del estilo de vida de las series para adolescentes donde todos los actores tienen más de 20 años. Odio tu falta de sentido crítico y también la del común. Odio la forma en que deslexicalizas y regalas los tequieros y teamos. Odio tu mierda de reggaetón. Odio que me llames racista por decir que Eto’o es negro mientras gritas ‘Cristiano, hijo de puta’. Odio que te metas con la religión. Odio que las palabras Iglesia, Cristianismo o Religión te hagan pensar en unos pederastas irlandeses mientras olvidas los miles de misioneros que dejan su vida por ayudar a otra gente con la que no tienen nada que ver. Odio que te rías de la inteligencia. Odio que tu encefalograma tengo el mismo perfil que Holanda. Odio que ni siquiera entiendes lo que acabo de decir. Odio tus aires de superioridad. Odio tu cobardía. Odio tu mierda de brillante de los chinos. Odio que te metas siempre con el débil o el que no dice nada. Odio tu inmadurez. Pero lo que más odio es que cuando leas esto no te enterarás que va por ti.

Riot


Me gustaría saber dónde están los sindicatos ahora. ¿Dónde quedaron todos esos revolucionarios que hace apenas dos semanas hacían huelga en protesta por las injusticias que sufrimos? ¿Y los piquetes?; sí, esos que obligaban al resto a manifestarse en contra del poder porque nos oprime y coarta. Aquellos que arriesgaban su vida (y la de otros) para conseguir un futuro mejor. ¿Ha pasado algo sin que me entere? ¿Y han subido los salarios? ¿Se han promovido los acontratos de larga duración? ¿O es que hemos cambiado de gobernantes y estamos a la espera de ver qué hacen? Quizás soy yo, pero ¿desde cuándo una huelga general arregla cosas en un día? ¿Realmente alguien cree que a Zapatero o a Botín les molesta un día de parón? Esta huelga ha sido para ellos lo que un berrinche de un hijo a su padre; ¡qué digo! menos aún, ha sido como el joder de resignación que sueltas mientras vas a hacer lo que te ha mandado tu madre. ¡Pues mira que les ha salido barata la bromita de "inventarse" una crisis! Por favor no tememos ejemplo de nuestros políticos (que, votan a favor de una ley y luego se manifiestan en contra) y seamos coherentes y consecuentes, la huelga es algo que ha costado mucho legalizar como para rebajarla a la categoría de "queda de resignación". Si tan mal está la cosa hagamos una huelga general INDEFINIDA, no paremos hasta que, al menos, recuperemos lo que se nos quitó. ¿Perdón, cómo dicen? ¿ que es muy duro aguantar indefinidamente sin un sueldo? ¿Que no quieren pasarlo peor que ahora, ni por mejorar su futuro o el de sus hijos? ¿Que no merece la pena? Bueno, pues entonces cállense y sigan poniendo el culo en pompa que esto no ha hecho más que empezar. Y por mi parte me apunto a la primera huelga de verdad o que haya, espero no ser el único.

Apartment Story

Qué noche tan rara -pensó-. Nunca imaginé que la primera vez que lo hiciera fuera a ser con él... Había sido un poco decepcionante, la gente siempre dice que es un cúmulo de emociones muy fuertes, que te cambia la vida...
Había un cierto ápice de arrepentimiento, pero demasiado pequeño para hacerle caso, en el fondo lo había disfrutado. Qué detalle por su parte haber dejado comida para dos casi hecha el día anterior -se dijo-. Después de una noche tan movida ya tenía hambre.La ducha, además de limpiarle la sangre, le había sentado genial. Hay que ver cuanto puede llegar a sangrar una persona, así sin más.
¿Quieres un poco?-dijo irónicamente mirando la cabeza de su amante que descansaba sobre el mármol esperando su turno para el baño de ácido- Está muy rico, gracias.

Another Christmas Tale


Era una noche fría de invierno, los tres hombres llegaron a la ciudad
vestidos lo más normal que pudieron, tratando de no levantar sospechas.
Como cada año. Miraron a su alrededor. La calle estaba vacía, bien. Cuando
llegaron a la primera casa se miraron. En sus caras se reflejaba la misma
pregunta de todos los años: ¿Podremos esta vez? Se acercaron lentamente
a la ventana, como quien no quiere avanzar por miedo al fracaso. Se
asomaron. -¡Mierda!-. Sus caras se volvieron al momento el más perfecto
reflejo del fracaso, el desengaño y la desesperanza.
-¡2310 ciudades!- dijo el más abundante en canas- ¡2310 con
sus innumerables casas, todas y cada una las hemos visitado y no hemos
conseguido nada! En todas había gente despierta, en todas y cada una
quedaba alguien rehuyendo el abrazo de Morfeo. ¿No duermen los hombres
ya?¿No existe el deber, el respeto a las tradiciones? Cuando empezamos
en esto la gente cumplía con su deber dejándonos hacer nuestro trabajo...
-Es cierto, de unos años para acá se ha extendido la costumbre de no
respetar las tradiciones- continuó otro mientras se sentaba asumiendo la
derrota-. Sólo piensan en ellos mismos, seguro que si tuvieran que cargar
con estos sacos y hacer nuestro trabajo no acabarían vivos.
-Sabes que eso no es justo -le cortó el anterior-. No tienen nuestras
cualidades, ninguno de ellos.
-¡Por eso! -exclamó el más joven mientras se levantaba de un salto-
Aprovechémonos de nuestros dones...
-¿Qué pretendes?-fue la respuesta de los otros dos, entre curiosos y
temerosos.
-Lo sabéis perfectamente-contestó dando un paso atrás-. Entramos por
aquí y mientras yo les 'duermo' vosotros dejáis la mercancía, es fácil. Antes
de irnos nos aseguramos que nadie pueda recordar lo sucedido y punto
final.
-¡No!-gritó el mayor- Ya hablamos de esto hace años.
-Pero hay un reparto que hacer -argumentó bajando la cabeza-. ¿Qué
haremos si no?
-Lo de siempre, volver a casa y esperar a que el próximo año haya suerte
-¿Es que nadie cree ya en nosotros?- dijo, y la pregunta sonó tan hiriente
que no pudo más que callarse.
Tras un incómodo silencio prosiguió. -Es que no entiendo esa manía de los
hombre de no creer las cosas que no pueden, o dicen no poder, probar,
sólo porque les parecen demasiado mágicas.
-Ni yo amigo Baltasar, ni yo.

She's Standing Next to Me


Está frente a mi. La observo. Es atractiva, no guapa, pero sí atractiva.
Tiene se algo que cambia a la gente, más felices. Ciertamente no es una
chica. Hasta altas horas de la noche puedes verlas en los bares
ofreciéndose para beneficio del dueño y los cliente, vendiendo su alma a
cualquiera que necesite un trago de felicidad o simplemente un
momento de éxtasis. Siempre dispuesta, sin malas caras ni excusas se
ofrece como solución temporal a los problemas de la gente que quiere
probar su dulce veneno. Pero es droga pura. La gente no lo cree hasta
que sufre bajo el yugo de su necesidad. Es un círculo vicioso del que les
es imposible salir pues a fuera hay demasiados problemas como para
alejarse de sus reconfortantes brazos. Sin remedio se ven es esta espiral
que sólo puede acabar mal. Por suerte a mi eso no me pasa, yo la amo.
La gente no aprecia la diferencia pero la hay; yo no la necesito, la
quiero. Su sóla presencia me alegra y tranquiliza, hace que algo dentro
de mi se revuelva algo que hace brotar en mi rostro una sonrisa de
satisfacción. Y, ¿sabéis lo mejor? que ella a mi también me quiere.
Nunca me lo ha dicho, ella nunca habla, pero se la nota; la forma de
esperar sobre la barra cuando me ve... incluso la forma en que me hace
poseedor de su alma es... diferente, como si lo deseara. No voy a
decir que me da igual que los demás tengan acceso a ella, pero es algo
con lo que he aprendido a vivir; prefiero compartirla que no tenerla. No
podría soportarlo si me faltara... no voy a decir que moriría pero no
espero nada mejor.
Ahí sigue, frente a mi. Sin moverse. con esa curiosa expresión que la
hace misteriosa y apetecible a la vez. La miro de nuevo, ¡qué atractiva!
Dudo. ¿Accederá a estas horas? Sé que aún es pronto para ello, pero
¿es que hay algún momento malo para la felicidad? Ella también sabe
que es pronto, pero accede sin dudar, como siempre. La tomo por el
cuello, vierto su alma en un vaso. Dos hielos serán suficientes. ¡A su salud!

The Golden Path


¿Qué sería de nosotros sin los caminos? Es en los caminos
conoce gente, donde se viven experiencias vitales importantes, ver un
museo, un cuadro, un concierto tan solo aportan la vision y el disfrute del
momento. Son cosas vacías. Si llenas un cubo de globos inchados, en el
fondo, el cubo sigue tan vacío como antes. Recorrer un camino, por el hecho
de no ser la actividad principal ni el objetivo, dejan la mente abierta a más
opciones a nuevas y excitantes posibilidades. Cuando caminas pasas por
una constante búsqueda de cosas nuevas, de recuerdos, de reflexiones, de
experiencias, de gente. Un viaje en avión, con sus multiples ventajas es, por
lo general, un error. Un avion es lo más parecido al teletransporte
actualmente, frío, rápido y obviando caminos. Nunca tendrá el mismo
sentido, ni siquiera la mitad de valor, ir a Santiago de Compostela en avión
del que tiene hacer el camino de Santiago. Y todo, una vez más, porque
cuanto más camino, más lleno estará el cubo. Por eso es que pido: no nos
demos tanta prisa es buscar el futuro o adelantar acontecimientos, aún
cuando sean inevitables o estemos completamente seguros que debemos
pasar por ellos. Dejemos que las cosas sigan su curso natural, que todo
llegue a su tiempo. Demos tiempo al tiempo y aprovechemos el trayecto
para disfrutar el camino. Porque, y hablo desde la experiencia, todos los que
preferimos el camino al teletransporte, aunque perdamos tiempo, al final
ganamos, por el color del trigo.

Praise You


La lluvia caía tan torrencialmente que parecía arrastra la luz amarilla de
farolas sobre la gente que corria despavorida cubriendose con gabardinas
beige y abrigos negros.
Amarillento hasta los huesos caminaba, disfrutando de la sensación de
superioridad sobre los alocados pollos sin cabeza que iban haciendose a
un lado según pasaba él, mientras a sus espaldas sólo oía sagaces
reflexiones de los multiples expertos metereólogos que se escondía bajo
las cornisas: 'Es sólo una nube, es muy común en estas fechas este tipo de
formaciones tormentosas, es algo natural y completamente predecible'
Le gustaba esa superioridad manifiesta, tan indiscretamente reconocida
por todos los imbéciles transeuntes que tanto desconocen de metereología
como de su propia ignorancia. Pero bebía de ella lentamente, con cautela
pues sabía que aunque a veces guste ir al macDonalds, si sólo buscas la
adulación de quien es inferior, al final acabarás con problemas de salud y
sin el recuerdo del exquisito sabor de un plato de admiración de aquellos
cuya opinión importa. Y es que ya lo plasmó a la perfección Patrick en su
embriagadora novela, que la admiración de quien no merece tu respeto
muchas veces no merece ni ser vivida.
Por eso los paseos entre pollos y abrigos, entre ignorantes e ignorables no
son más que un vicio, un capricho; su pitillo esporádico del sábado del '¿por
qué no?' Mientras que el resto del tiempo lo emplea en salir de fiesta por las
zonas de moda, conocer otros dioses, el del fuego, la del arrepentimiento, el
de la tentacion... todo el resto del universo que se encuentra a su altura.
Manteniendo largas conversaciones de dioses en las que siempre busca
algún gesto de condescendencia, un guiño de aceptación u, ójala, un
destello de admiración. Que vale más perder una dicusión con un dios, que
ser adorado por ingentes cantidades de ignorantes.
Huye pues de ese vicio cancerígeno que sólo puede llevarle a una egolatría
y a un autoconcepto exorvitadamente exagerado, lejos de la realidad. Le
hará quererse, le hará amarse, le hará depreciar al resto, le convertirá en un
pequeño Ziggy sin autoconsciencia de lo que es. Pasará el resto de su vida
haciendo el amor con su ego, odiando a los ignorantes y alejandose de
dioses mediocres, olvidando que lo mejor de hacer el amor, es que no lo
haces sólo.

Noche Eterna






Camino por la calle. La luminosa noche me bombardea con psicodélicas luces que ofertan la trivialidad hecha placer. Niego, no es placer lo que busco. Prosigo el camino. Luz. Mis ojos se emborrachan del colorido líquido con que los escaparates bañan a los ávidos paseantes. Desenfreno. El paisaje que me rodea contrasta con el objetivo que busco. No os he hablado de él; tampoco es necesario, todo a su debido tiempo. Sigo caminando. Fiesta. Lujuria de viajes psicotrópicos perceptibles en grandes agujeros negros por los que el alma del viajero se refleja y en los que puede verse desnuda su esencia. Pero hoy busco algo menos lascivo; más profundo y abstracto. Continúo el camino. No me detengo en mi inexorable paseo, en mi incansable búsqueda de lo inalcanzable, de lo inaprehensible. Poco a poco la densidad de nobles luces con colores cálidos e incandescentes disminuye permitiendo atisbar que el final de los impuros escaparates de pecaminosas tentaciones no se encuentra mucho más lejos que el siguiente callejón. No detengo mi marcha. Tranquilidad. Las opacas nubes filtran los reflejos del día que no es, oscureciendo mi mente mientras despido a los hijos de la luz y el placer con una falsa mirada de envidia insana. Pienso: Pobres herederos de la ahoridad social, nunca apreciarán lo efímero de su existencia, igual que nunca comprenderán la suerte que tienen, esa suerte que busco y anhelo desde hace siglos. Giro, mi camino ahora transcurre solo. Oscuridad. Como si de ellos proviniera, el callejón por el que deambulo tiene el color de mis pensamientos. Mis pensamientos, mi mente, constituidos básicamente por nada, como todo lo demás, salvo la causa de mi paseo, excepto mi objetivo. Ella está formada por miedo, por esperanza, por fin; es la más anhelada dama, incansable jugadora imbatida poseedora del tiempo. Y aquí está, puedo percibirlo, el callejón rezuma su esencia. Lo siento. Ella está aquí conmigo, aunque no la vea. Su ser invade el callejón. Lo sé. Me observa, ha notado mi presencia, me ha reconocido; ella es el callejón. Su figura esbelta se materializa ante mí. Sus blancas facciones faciales me fascinan y sobrecogen.




















-Por fin. Hace mucho tiempo que te busco.
-¿Para qué?
- Ya lo sabes.
- La respuesta es la misma.
- Pero te necesito.
- Sabes que no puedo.
- Si no me llevas contigo…
- ¿Morirás?
- Ójala.
- Es imposible.
- Mi vida no tiene sentido.
- Ninguna lo tiene.
- Si, hacia el final.
- Tú elegiste no tener final.
- Pero no en estas condiciones.
- ¿Cuáles pensabas que serían?
- …
[Silencio]
- Vuelve a casa, regresa a tu hogar.
- No puedo, está nublado.
- Algún día no lo estará.
- Y, ¿a dónde voy? No tengo hogar, soy un viajante astral.
- Dicen que tu hogar está donde está tu corazón.
- El mío está en ti.
- No exageres.
- Te quiero.
- No es la primera vez que me lo dicen.
- Es cuestión de muerte o vida.
- Lo sé, pero ya escogiste tu camino, la suerte está echada.
- Pero…
- ¡Cállate! Tú tomaste tu decisión, no puedes cambiarla ya. Huiste de mí, como harían todos los hijos de la ahoridad si pudieran.
- Sólo yo te aprecio.
- No es aprecio, es desesperación.
- Desesperación de ver cómo marchas sin mí, de no probar tu dulce beso definitivo.
- Es lo que querías.
- Ahora te quiero a ti.
- Ya sabes que no es posible. Sé consecuente y disfruta la vida, si aún hay algo de lo
que no estés cansado.


Dicho esto la dama se da media vuelta y cubriéndose la calavera con la negra capucha, desaparece con su guadaña al hombro. Justo entonces nuestra lunática vecina, aprovechándose de un agujero en la opacidad celeste, proyecta sobre mi un rayo del día que no es, sumergiéndome en un viaje astral anodino a través de las grandes pupilas del universo hacia las que lo que está formado básicamente por nada es atraído y en las que es transportado a otro tiempo y otras circunstancias, que tampoco acabarán con mi problema.