lunes, 9 de abril de 2012

My Body Is A Cage


Me cago en el puto color del trigo y en su puta madre. Ahora mismo vendería mis recuerdos por un martillo. Quiero salir de este muro que construí sobre mi. No para de crecer, no dejo de fortalecerlo. La verdad es para quien la merece. Los sentimientos no te hacen débil, ERES débil. No existe el superhombre. No habrá paz para los enmascarados. Nunca tranquilidad para los que se ocultan tras mentiras y vanalidades. Nunca seré como te quiero. Nunca seré como quieres. Nunca seré como quiero. Los pies sobre la tierra hacen que parezca más pesado, más vulnerable, menos perfecto. Por primera vez no me siento capaz de todo. Al revés. Todo me supera. Sólo el balonmano... aunque quizás no es más que un espejismo. Estoy en el periodo 7 y no puedo con los cojones. Aspiraba al 15. Necesito el 9,5. Aquí me quedo. Denme una burbuja de cristal, Pink Floyd, The Postal Service, 6pm, Tom Waits, The Chemical Brothers, Architectura In Helsinki, Los Campesinos!, MGMT... un ordenador con conexión a internet y un libro, para parecer culto, no pienso leerlos. No saldré de ahí jamás. Ligaré por internet, me inventaré una vida y pareceré un tipo supermaduro dando consejos vitales erroneos a la gente y viendo cómo mis predicciones se cumplen en la vida de quinceañeras. No quiero más. Ni compromisos, ni presiones, ni premios.  Un vida plácida sin complicaciones ni chorradas. Nunca debí querer llegar al final de aquella escalera, debía bajarme cuando llegué al último piso, cuando mirar con deseo el ascensor casi me hace caer. Ahora no estaría aquí abajo. Nunca intentes pegar cemento con pegamento de barra. Es muy cutre. Es muy duro ver cómo no se aguanta por mucho que lo intentes, ni aunque lo aguantes con tus brazos. Pesa mucho. Déjalo en el suelo, de ahí no se cae. Y cuando se caiga ¿qué haces? ¿Vas llorando donde mamá? ¿Buscas un trozo de plástico y lo untas de print hasta que te convenzas que no es cemento de otro color? Y mientras tanto no olvides esconder bien los restos del pétreo músculo que se rompió. No vaya a ser que alguien lo vea y te ayude... Mejor aún, hay un nuevo corazón, de plástico, pítalo de gris y haz creer a la gente que lo has reparado tú solito. Que eres un genio del fraguado o que no estaba casi roto.

Algún día llegará el momento en el que se irá la pintura, o alguien verá los pedazos de cemento sin reparar y tendrás que afrontar la pena de la ruptura y la vergüenza de la mentira. O quizás el muro es muy grande. No hay forma de que nadie entre a ver nada. Y yo viviré feliz en mi pequeña cápsula. Con mi gran mentira de vida. Como el puto cobarde que soy, como el gilipollas que cuando tropieza mira a la piedra y como ve que no puede romperla llora y deja de caminar.

domingo, 29 de enero de 2012

End


Cruzó el corredor. Llegó a la habitación donde lo estaban esperando. Entró y tomó asiento sin mediar palabra. ¿Qué tal?-dijo una vez acomodado-¿Hace mucho que me esperan? No,tranquilo-contestó el más bajito- sólo un par de minutos. ¿Usted cómo lo lleva?-preguntó-. Muy bien, realmente estoy más tranquilo de lo que imaginaba-contestó él con voz temblorosa-. Estaba nervioso, su corazón bombeaba a gran velocidad una mezcla de duda, ansiedad y temor. Siempre había sido él quien tenía el control. ¡Toda la gente a la que había dirigido por un nuevo sendero... y ahora era él a quien dirigían! ¿Está preparado
para emprender el viaje?-preguntó el otro-. Apenas asintió, tembloroso, comenzó a notar cómo 21 gramos de su cuerpo desaparecían mientras un frío líquido inundaba sus venas indicándole el camino.

The Bitter End


-Por favor sea breve-dijo mientras ocupaba su puesto. No quería tiempo, no quería la posibilidad de encontrar la frase perfecta que todos recordarían. Prefería que se le recordara por lo que había hecho. Por ser fiel a una idea. Por liderar a una nación hacia su idea de perfección y renunciar a un poder que no buscaba. Por oponerse a tergiversaciones y tergiversadores. Por luchar por los demás.

 Se oyó al que fuera su mano derecha: Carguen. Apunten. Fuego



Cousins


 Te odio. Odio que te pases de listo. Odio que digas ‘Soy Comunista’mientras te calas una gorra de raper que pone NY. Odio que hagas eventos de las cadenas de e-mails. Odio que seas un ateo supersticioso. Odio que critiques lo que hace ZP y lo que no hace. Odio, que lo aplaudas. Odio que apoyes los eventos anti-políticos hechos por subnormales que hablan sin saber y sin querer saber. Odio que los odies. Odio la forma en que tragas lo que te dicen los medios de comunicación y que nunca es la verdad. Odio la forma en que te impregnas del estilo de vida de las series para adolescentes donde todos los actores tienen más de 20 años. Odio tu falta de sentido crítico y también la del común. Odio la forma en que deslexicalizas y regalas los tequieros y teamos. Odio tu mierda de reggaetón. Odio que me llames racista por decir que Eto’o es negro mientras gritas ‘Cristiano, hijo de puta’. Odio que te metas con la religión. Odio que las palabras Iglesia, Cristianismo o Religión te hagan pensar en unos pederastas irlandeses mientras olvidas los miles de misioneros que dejan su vida por ayudar a otra gente con la que no tienen nada que ver. Odio que te rías de la inteligencia. Odio que tu encefalograma tengo el mismo perfil que Holanda. Odio que ni siquiera entiendes lo que acabo de decir. Odio tus aires de superioridad. Odio tu cobardía. Odio tu mierda de brillante de los chinos. Odio que te metas siempre con el débil o el que no dice nada. Odio tu inmadurez. Pero lo que más odio es que cuando leas esto no te enterarás que va por ti.

Riot


Me gustaría saber dónde están los sindicatos ahora. ¿Dónde quedaron todos esos revolucionarios que hace apenas dos semanas hacían huelga en protesta por las injusticias que sufrimos? ¿Y los piquetes?; sí, esos que obligaban al resto a manifestarse en contra del poder porque nos oprime y coarta. Aquellos que arriesgaban su vida (y la de otros) para conseguir un futuro mejor. ¿Ha pasado algo sin que me entere? ¿Y han subido los salarios? ¿Se han promovido los acontratos de larga duración? ¿O es que hemos cambiado de gobernantes y estamos a la espera de ver qué hacen? Quizás soy yo, pero ¿desde cuándo una huelga general arregla cosas en un día? ¿Realmente alguien cree que a Zapatero o a Botín les molesta un día de parón? Esta huelga ha sido para ellos lo que un berrinche de un hijo a su padre; ¡qué digo! menos aún, ha sido como el joder de resignación que sueltas mientras vas a hacer lo que te ha mandado tu madre. ¡Pues mira que les ha salido barata la bromita de "inventarse" una crisis! Por favor no tememos ejemplo de nuestros políticos (que, votan a favor de una ley y luego se manifiestan en contra) y seamos coherentes y consecuentes, la huelga es algo que ha costado mucho legalizar como para rebajarla a la categoría de "queda de resignación". Si tan mal está la cosa hagamos una huelga general INDEFINIDA, no paremos hasta que, al menos, recuperemos lo que se nos quitó. ¿Perdón, cómo dicen? ¿ que es muy duro aguantar indefinidamente sin un sueldo? ¿Que no quieren pasarlo peor que ahora, ni por mejorar su futuro o el de sus hijos? ¿Que no merece la pena? Bueno, pues entonces cállense y sigan poniendo el culo en pompa que esto no ha hecho más que empezar. Y por mi parte me apunto a la primera huelga de verdad o que haya, espero no ser el único.

Apartment Story

Qué noche tan rara -pensó-. Nunca imaginé que la primera vez que lo hiciera fuera a ser con él... Había sido un poco decepcionante, la gente siempre dice que es un cúmulo de emociones muy fuertes, que te cambia la vida...
Había un cierto ápice de arrepentimiento, pero demasiado pequeño para hacerle caso, en el fondo lo había disfrutado. Qué detalle por su parte haber dejado comida para dos casi hecha el día anterior -se dijo-. Después de una noche tan movida ya tenía hambre.La ducha, además de limpiarle la sangre, le había sentado genial. Hay que ver cuanto puede llegar a sangrar una persona, así sin más.
¿Quieres un poco?-dijo irónicamente mirando la cabeza de su amante que descansaba sobre el mármol esperando su turno para el baño de ácido- Está muy rico, gracias.

Another Christmas Tale


Era una noche fría de invierno, los tres hombres llegaron a la ciudad
vestidos lo más normal que pudieron, tratando de no levantar sospechas.
Como cada año. Miraron a su alrededor. La calle estaba vacía, bien. Cuando
llegaron a la primera casa se miraron. En sus caras se reflejaba la misma
pregunta de todos los años: ¿Podremos esta vez? Se acercaron lentamente
a la ventana, como quien no quiere avanzar por miedo al fracaso. Se
asomaron. -¡Mierda!-. Sus caras se volvieron al momento el más perfecto
reflejo del fracaso, el desengaño y la desesperanza.
-¡2310 ciudades!- dijo el más abundante en canas- ¡2310 con
sus innumerables casas, todas y cada una las hemos visitado y no hemos
conseguido nada! En todas había gente despierta, en todas y cada una
quedaba alguien rehuyendo el abrazo de Morfeo. ¿No duermen los hombres
ya?¿No existe el deber, el respeto a las tradiciones? Cuando empezamos
en esto la gente cumplía con su deber dejándonos hacer nuestro trabajo...
-Es cierto, de unos años para acá se ha extendido la costumbre de no
respetar las tradiciones- continuó otro mientras se sentaba asumiendo la
derrota-. Sólo piensan en ellos mismos, seguro que si tuvieran que cargar
con estos sacos y hacer nuestro trabajo no acabarían vivos.
-Sabes que eso no es justo -le cortó el anterior-. No tienen nuestras
cualidades, ninguno de ellos.
-¡Por eso! -exclamó el más joven mientras se levantaba de un salto-
Aprovechémonos de nuestros dones...
-¿Qué pretendes?-fue la respuesta de los otros dos, entre curiosos y
temerosos.
-Lo sabéis perfectamente-contestó dando un paso atrás-. Entramos por
aquí y mientras yo les 'duermo' vosotros dejáis la mercancía, es fácil. Antes
de irnos nos aseguramos que nadie pueda recordar lo sucedido y punto
final.
-¡No!-gritó el mayor- Ya hablamos de esto hace años.
-Pero hay un reparto que hacer -argumentó bajando la cabeza-. ¿Qué
haremos si no?
-Lo de siempre, volver a casa y esperar a que el próximo año haya suerte
-¿Es que nadie cree ya en nosotros?- dijo, y la pregunta sonó tan hiriente
que no pudo más que callarse.
Tras un incómodo silencio prosiguió. -Es que no entiendo esa manía de los
hombre de no creer las cosas que no pueden, o dicen no poder, probar,
sólo porque les parecen demasiado mágicas.
-Ni yo amigo Baltasar, ni yo.